En el año 1982, el panorama ornitológico en la provincia de Ciudad Real, lo constituían unos cuantos naturalistas de otras provincias y los espacios protegidos de Daimiel y Ruidera.
La historia del anillamiento en nuestra región es antigua; puesto que, ya cuando se anillaron las primeras cigüeñas -antes de la guerra- por el ingeniero Marina, se eligió Ciudad Real como una de las provincias en las que se trabajaría. Posteriormente, Francisco Bernis continuó esa elección geográfica y en fechas más recientes el Club de Cazadores Alcyón y miembros de la Cátedra de Vertebrados de la Universidad Complutense de Madrid, habían continuado con la actividad de marcaje en estos territorios.
Pero de manera independiente y sin conocer, por entonces, estos antecedentes, un grupo muy reducido de aficionados a las aves dio en la aventura de apuntarse a la SEO y hacerse anilladores. Luego vendrían otros avatares que harían posible un mayor encuentro y el crecimiento de un auténtico grupo de ornitólogos locales.
J. M. Hernández
Artículo completo en http://www.anuario.googlepages.com/-ARTCULO-13.pdf
martes, 8 de julio de 2008
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